Madre se niega a que un doctor de color atienda a su hijo, pero cuando vio quién era el doctor

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Canadá figura entre las 10 naciones más pacíficas del mundo. Sin embargo ningún país está exento de tener entre sus habitantes personas a las que les falta un tornillo. Tal es el caso de esta mujer en una clínica de Mississauga, Ontario, quien causó enorme revuelo al exigir con gritos e insultos que un “doctor blanco” atendiera a su hijo. Estaba totalmente fuera de sí, gritaba con desesperación a la recepcionista y a cualquiera que intentara hacerla entrar en razón.

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La enfurecida mujer no se salvó de la cámara, pues un paciente en la sala de espera rápidamente grabó con su celular tan impactante momento: racismo en pleno siglo XXI. Por supuesto que este video se subió de inmediato a distintas redes sociales.

En las imágenes podemos ver a la madre de familia enloquecida, que alza la voz al personal y exige que un “médico blanco”, “que no tuviera los dientes color café” y que “hablara correctamente inglés” atendiera a su hijo de aproximadamente 10 años, quien tenía un fuerte dolor en el pecho.

Todos los testigos, tanto el personal como los pacientes, estaban sorprendidos con la conducta de la enardecida señora; algunos tuvieron el valor de enfrentarla llamándola racista.

En el video podemos escucharla claramente:

“¿Me estás diciendo que no hay un solo doctor blanco en toda la clínica que pueda atender a mi hijo? Que no tenga dientes cafés y que hable inglés”.

Pero su furia no sólo se manifestó con semejantes expresiones racistas, sino que además insultó a la recepcionista llamándola “perra”.

En medio de este escándalo un miembro del personal se acercó respetuosamente, y le dijo que lo que su hijo necesitaba era a un pediatra, pero que ninguno de los especialistas del hospital cumplía con sus exigencias. Esto empeoró la situación. La gente ya no daba crédito a tal espectáculo, algunos comenzaron decirle que se fuera a otro hospital, pero ella se rehusó llamando a los doctores “paki”, manera despectiva de referirse a los nativos de Paquistán.

La mujer estaba terca y continuó pidiendo un médico “que por lo menos fuese de Canadá o que hablara inglés”, mientras decía: “Siendo blanca en este país, debería dispararme”.

Algunos pacientes estaban muy disgustados con el comportamiento de esta persona, otros más bien parecían tener miedo y preguntaban si la clínica tenía personal de seguridad para manejar la situación. En las imágenes incluso podemos ver a un padre alejar a su hijo, probablemente temeroso de una reacción aún más agresiva de la mujer. Otros decían que hasta ese momento todos los trabajadores se habían comunicado con ella en perfecto inglés.
Increíblemente ella siguió gritando y despotricando contra todos, hasta que una paciente no aguantó más y le pidió que abandonara el lugar, mientras le decía:

“Tu hijo claramente tiene más problemas contigo siendo su madre que necesitando a un doctor. Eres extremadamente grosera y racista”.

Ante esto todavía tuvo el descaro de contestar: “Ustedes me atacan porque soy blanca”.

La clínica se ha negado a dar declaraciones sobre el incidente a los medios de comunicación, pero colocaron este comunicado de forma que todos los asistentes a la clínica pudieran verlo.

En el comunicado básicamente señalan que la clínica está orgullosa de la calidad de la atención médica que brindan a sus pacientes, y que ninguno de sus trabajadores tiene comentarios respecto de este incidente.

Por su parte Hitesh Bhardwaj, la persona que grabó y publicó el video, dijo a medios canadienses que la situación en verdad fue perturbadora:

“Ver el racismo llevarse a cabo de manera tan abierta, sin miedo, en frente de tantas personas, sin cuidado de que alguien pueda detenerla, fue demasiado impresionante”.

Bhardwaj es inmigrante de India. Comenta que editó el video para proteger la identidad del niño, pero hace un llamado a la sociedad para vivir en armonía y tolerancia, y no caer en violencia ante provocaciones como esta.

Es impresionante cómo tanto odio tiene más peso que la salud y la vida de un niño indefenso. La mujer prefirió no aceptar la atención médica que requería su propio hijo, con lo cual puso en riesgo la vida del pequeño.

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